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 Roman Polanski y su vida de tragedias y triunfos en Cannes
16 de mayo de 2012 14h40 {data}2012-05-16{/data}{hora}14:40{/hora}

Polanski subirá la próxima semana las escalinatas del Palacio de Festivales.. Foto: AP

Polanski subirá la próxima semana las escalinatas del Palacio de Festivales.
Foto: AP

El gueto de Varsovia, donde se cruzó con la muerte por primera vez, su deslumbrante descubrimiento del cine, el asesinato de su esposa Sharon Tate, sus triunfos: Roman Polanski, de 78 años, se confiesa en "un filme memoria" presentado el miércoles en Cannes, fuera de concurso.

Realizado por el cineasta francés Laurent Bouzereau, el documental toma la forma de una larga entrevista con su amigo de más de medio siglo, el productor Andrew Braunsberg, realizada en 2009, cuando Polanski estaba bajo arresto domiciliario en su casa en Gstaad, Suiza.

Amenazado de extradición, tras una orden de captura internacional de Estados Unidos, donde en 1977 tuvo relaciones sexuales con una menor, el realizador aprovecha su encierro para disfrutar de una novedad: la vida "monástica", propicia a las reflexiones, a los recuerdos.

"Andy, nunca he tenido mucho tiempo para mí, y estoy contemplando esto como un retiro monástico", bromea Polanski, cuando Bransuberg lo visita en la cárcel de Gstaad, tras su arresto en septiembre del 2009, y empieza a filmar horas y horas de conversación abierta, y por muchos momentos, conmovedora, con el cineasta.

"He estado recordando muchas cosas, recordando mucho a mi padre", cuenta, con lágrimas en los ojos, el realizador franco-polaco, que nunca da entrevistas.

El autor de unas cuarenta películas, entre ellas "Rosemary's Baby" y "El Pianista" aprovecha su tiempo en la cárcel, y luego su reclusión obligada en su chalet en Gstaad, para pasar revista a su vida, trágica e intensa como pocas. Pero también llena de vida, pasión, gloria.

Los recuerdos le invaden, como un río sin cauce. Entre ellos, el día en que su madre fue llevada a Auschwitz. "Vinieron por mi hermana pero no estaba, así que en vez de llevarse a mi hermana, se llevaron a mi madre", cuenta.

A través de esos recuerdos, de esa reflexión sobre su vida, el realizador ofrece, por primera vez, las claves de su cine, y de su imaginario.

A lo largo de la entrevista, Polanski se revela como un hombre que, pese a tantas tragedias vividas, tanta muerte, tanta sangre, ha logrado conservar el gusto por la vida.

¿Cómo se recupera alguien de la muerte de su madre en un campo de concentración? ¿O del asesinato horrible de su esposa, en su casa en Los Angeles? Su muerte "fue la más grande tragedia de mi vida", dice Polanski.

¿O del linchamiento que sufrió de parte de la prensa, que antes de que apareciera el asesino Charles Manson, pensaba que Polanski era culpable del asesinato de Sharon Tate, aunque el cineasta se hallara en esos momentos en Londres, filmando una película?

Polanski reconoce que lo hizo gracias al amor de su esposa, Emmanuelle Seigner, con quien tiene dos hijos. Y gracias al cine.

La mayor fiesta de cine del planeta le devuelve ahora ese cariño: este documental es presentado en sesión especial el miércoles, el día de apertura del Festival, en forma de un homenaje al cineasta.

Además, el Festival de Cannes ha programado una gala en la que proyectará la versión restaurada de su película "Tess", una adaptación de la novela de Thomas Hardy, que ganó el Oscar en 1979.

Tanto Polanski como la estrella de esa película, Nastassja Kinski, subirán la próxima semana las escalinatas del Palacio de Festivales, donde Polanski recibió la Palma de Oro, en 2002, por "El pianista".

AFP
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